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 Lilith Christensen

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Lilith Christensen
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Mensajes : 14
Fecha de nacimiento : 03/03/1997
Edad : 20
Ubicación : Por ahí... o tal vez por allá
Cita : Dime pequeña y será lo último que digas...


MensajeTema: Lilith Christensen   Dom Feb 05, 2012 6:06 pm

•Nombre completo: Yamamoto Lilith Ryuko Christensen.

•Alias: White princess ~ Enana, medio metro, cualquier apodo que haga referencia a su baja estatura.
Su familia suele llamarla Lith en tono cariñoso, aunque su madre gusta de llamarla Ryuko-chan o apodos más cursis como "Angelito" o "Mi pequeña".

•Edad: 14.

•Raza: Híbrida (Padre mago, madre veela).

•Fecha de nacimiento: 3 de Marzo.

•Nacionalidad: Nipona (padre estadounidense y madre japonesa).

•Sexo: Femenino.

•Sexualidad: Heterosexual.

•Linaje sanguíneo: Sangre limpia.

•Clase económica: Media.

•Curso: 4º.

•Casa en Hogwarts: Hufflepuff.

•Descripción física: Lilith cuenta con una escasa altura de 160 cm que, combinada a sus 48 kg la convierten en una joven bastante pequeña y liviana además de ágil e incluso escurridiza y veloz. Su estructura es delgada, caracterizada por unas curvas nada escandalosas, más bien modestas pero bien proporcionadas así como unas extremidades largas y finas. Es de naturaleza albina, por lo que su piel es pálida y fácil de broncear así como de quemar, motivo por el cual no suele exponerse al Sol teniendo preferencia por prendas claras que la aislen del calor. Debido a su albinismo su cabello es de una inusual tonalidad blanco-plateada con sombras de un azul suave, siendo así mismo largo hasta poco más abajo de las rodillas, sin embargo siempre lo tiene medio recogido con un lazo negro que su hermano le regaló, lo cual hace que se mantenga a la altura de la cadera salvo cuando lleva coletas o trenza, en cuyo caso sí se nota su largo general. Así mismo sus ojos son algo grandes y de un hermoso color azul que resalta por sus blancas pestañas y rostro medio ovalado pero que aún presenta los rasgos propios de la niñez. En cuanto a su ropa no se puede decir que destaque mucho, posee el uniforme propio de Hogwarts acompañado de una gargantilla negra rodeando su cuello al tiempo que los típicos zapatos son sustituidos por unas cómodas botas altas de color blanco y negro. Aún así no descarta ropas más cómodas, normalmente de colores apagados y discretos como marrones suaves o amarillos pálidos nada vistosos.

•Personalidad: Para comprender la forma de actuar de Lilith hay que estar abierto a lo inesperado. Su madre era una japonesa modelo: callada, educada, amable, bondadosa, responsable y con un gran instinto maternal, cualidades que la joven ha heredado aunque de un modo... digamos, especial. Si bien su sangre japonesa la lleva a ser una muchacha dulce y educada eso no quita que tenga temperamento. Su madre nunca se enfada, sin embargo Lilith también posee algunos rasgos de su padre como una rebeldía en desarrollo y un carácter algo respondón, bastante típico de los estadounidenses. En realidad su carácter sumiso y obediente sólo surge cuando está en familia, es casi imposible que muestre su lado débil a personas ajenas a su ámbito familiar pues ante todos se muestra como una muchacha de recio carácter para hacerse valer ante los alumnos de cursos superiores. Normalmente es una chica calmada que difícilmente se altera, sin embargo meterse con su estatura o su familia la hace enojar enseguida y, ciertamente, tiene muy mal humor. Es de ese tipo de personas que responden al fuego con fuego así que es mejor no enojarla porque de esa manera dará rienda suelta a una lengua malhablada y afilada. Pese a disgustarle la violencia el dicho "perro ladrador poco mordedor" no sirve con ella, está dispuesta a todo si una discusión llega a las manos, incluso a morder de ser necesario. La forma más simple de resumir su carácter es voluble e imprevisible, tan pronto puede reaccionar de forma agradable como agresiva, todo depende de cómo se encuentre en el momento aunque eso no quita que, como toda buena Hufflepuff, tenga un gran sentido del trabajo y la lealtad, siendo incapaz de traicionar a nadie, ni siquiera a un desconocido. No obstante cabe aclarar que es realmente celosa con su hermano y todavía se siente culpable por lo que él sufrió en el pasado. Su relación con él es más o menos buena, pero eso no quita que en ciertos momentos vuelva a tener esa horrible sensación que tenía cuando le conoció: la de ser una intrusa, un error en su vida.
·Manías: Cuando está nerviosa se muerde las uñas o juega con su cabello. Así mismo tiene la costumbre de insultar a la gente en japonés, algo que le parece divertido pues poca gente conoce el idioma. A pesar de su recio carácter tiene un lado sensible y, cuando se le da donde le duele, es una joven de lágrima fácil.
·Habilidades: Su sangre veela le confiere una voz melodiosa que, al igual que la de las sirenas, es capaz de hipnotizar a los hombres con su canto aunque ella nunca lo ha intentado y carece de experiencia con dicho poder, teniendo a su vez una habilidad curativa notable que le permite cerrar heridas (pequeñas y graves con tiempo y energía consecuentes) siempre y cuando tenga contacto físico con dicha herida. Además tiene una suerte excepcional, no hay nadie que la gane en juegos de azar y no sería la primera vez que respondiese correctamente una pregunta o aprobase un examen de pura suerte. Tambén debe añadirse que, si bien puede no ser una habilidad como tal, posee una gran empatía, es capaz de adivinar el estado de ánimo verdadero de la gente con sólo mirarles a los ojos, aunque nunca lo demuestra porque piensa que son sólo imaginaciones suyas, así que no le hace gran caso a ésto [función meramente interpretativa, sin uso útil en combate].
·Defectos: A veces infantil y caprichosa, además de bastante celosa en lo que respecta a su hermano. Es de las que piensan antes de actuar, pero eso no evita que en ocasiones su corta edad la haga actuar de forma imprudente y explosiva. Cuando se enfada es toda una fiera y tiene mal humor, así que es mejor no tentar a la suerte porque no se lo piensa dos veces a la hora de golpear a alguien cuando colman su paciencia.

•¿Marcas? ¿Enfermedades?: No posee marcas en su piel y su única enfermedad -si es que puede llamarse así- es el albinismo heredado de su madre, lo cual hace que su piel y ojos sean delicados en lo referente a luces fuertes e intensas de tal manera que su piel podría quemarse con apenas dos minutos de Sol, además cualquier herida se marca mucho más en ella y tarda casi el doble de tiempo en desaparecer.
·Fobias: El fuego en grandes cantidades la aterra, pero soporta los fuegos controlados como los de las chimeneas o ciertos hechizos.
·Alergias: A las almendras.

•Gustos: Adora los animales, son lo que más le gusta en el mundo a parte de su familia aunque le tiene miedo a muchos animales mágicos, especialmente a las esfinges y acromántulas. Siente debilidad por los animales grandes y peluditos, siendo sus animales preferidos el panda y el panda rojo, aunque por herencia materna siente una gran afinidad hacia los cisnes, caballos (cualquier equino en realidad), halcones y lobos. También le encantan las estrellas y la mitología, de ahí que sea un poco forofa de la astronomía y las leyendas de diferentes culturas. En cuanto a comida no es muy selectiva, todo le entra primero por el olfato y la vista, si huele y se ve bien, ella se lo comerá, además posee un estómago bastante fuerte por lo que incluso las comidas más fuertes no le hacen daño. Al igual que a su hermano le encanta leer aunque es un gusto que pocas veces muestra, teniendo preferencia por la literatura fantástica.
·Asignatura favorita: Astronomía.

•Disgustos: No tiene lo que se dice unos disgustos establecidos, no obstante si hay algo que odia profundamente es que se metan con su estatura y/o con su apariencia infantil. Sabe que es pequeña y que parece una niña, pero odia que se lo recuerden. También puede mencionarse que los animales que más odia son las pirañas y ciertos bichos como escarabajos y arañas. A pesar de su estómago de hierro odia el picante y los sabores ácidos, teniendo preferencia por cosas más suaves y dulces. En cuanto a gustos literarios la verdad es que odia los libros policíacos y de suspense, piensa que dan demasiadas vueltas a un mismo tema para nada; así mismo tampoco le gustan los libros basados en la vida real, le parecen aburridos, a menos que tengan detalles de fantasía -monstruos inexistentes, aventuras imposibles, etc- los descartará sin pestañear.
·Asignatura odiada: Aritmancia y alquimia.

•¿Animago?: No, quizá más adelante.

•Otros:
- Su varita tiene un largo de 38 centímetros, es recta y algo flexible, hecha a base de madera de sauce llorón poseyendo un núcleo de cabello de unicornio y escama de basilisco.

- Tiene dos mascotas, una de ellas es un pequeño ratón gris llamado Chi, la otra es una serpiente albina llamada Shi. Irónicamente ambos animales se llevan bastante bien, Shi nunca ha intentado comerse a Chi... o al menos Lilith no le ha visto intentarlo.

- Como se puede apreciar tiene poca originalidad para los nombres.

- No le gusta que las mujeres se acerquen a su hermano, aunque no suele demostrarlo abiertamente, lo único que tiene a hacer cuando una fémina se acerca a Dylan es fruncir el ceño, a veces acompañando tal gesto con un mohín infantil y un gruñido además de una afilada mirada a la chica o chicas en cuestión.

- Para molestarla su hermano suele llamarla "Chibi-chan", que sería algo así como "Pequeñita" en tono cariñoso pero burlón.

- Su sangre veela hace que, en ocasiones, parte de su cabello se muestre traslúcido.

- Debido a su preferencia por las prendas holgadas en muchas ocasiones se la llega a confundir con un chico afeminado... y eso le disgusta enormemente.

·Boggart: Un incendio.
·Patronus: Cisne, debido a que su madre se transforma en uno.

•Historia: Lilith es una mestiza, hija de George Christensen, un reconocido auror, y Yamamoto Shizuka, una veela cuyas antepasadas huyeron a Japón para evitar ser capturadas pues el equipo de quidditch de Bulgaria decidió poseer a esta raza como mascota del equipo. Su nacimiento fue completamente imprevisto y una sorpresa al principio desagradable... La mujer ocultaba su condición mágica y vivía como una muggle más hasta una noche en la que se vio obligada a defenderse usando sus poderes, mismo momento en el que conoció a George Christensen. Su encuentro con el auror fue de todo menos común y, sin pretenderlo, la fémina desarrolló un gran amor por él que tuvo que ocultar durante los primeros años de conocerle al saber que él estaba casado. No quería ser el motivo por el cual su amor abandonase a su mujer enferma, aún menos cuando supieron que ésta se encontraba embarazada pero al final una cosa llevó a otra y ninguno de los dos pudo contenerse, concibiendo así a su pequeña. Al enterarse de que estaba embarazada Shizuka entró en una grave depresión. Su amor por George era tal que estaba dispuesta a alejarse por siempre de él para que éste no tuviera problemas con su familia, motivo por el cual le ocultó su embarazo hasta que su vientre creció tanto que ya era imposible negar lo evidente. La idea del aborto jamás se le pasó por la cabeza, su descendiente no era culpable de su estupidez ni merecía morir por ella así que decidió tenerlo al pequeño, y para su sorpresa el varón aceptó ayudarla.
Durante los primeros meses el embarazo fue de mal en peor, aún contando con el apoyo de George la mujer se sentía culpable, ¿cómo no hacerlo si llevaba en su vientre al fruto de algo prohibido? Hubo momentos críticos, sin duda, pero la vida que crecía en su interior no tenía la más mínima intención de rendirse y, haciendo gala de la sangre que corría por sus venas, fue la misma pequeña quien sacó del apuro a su madre en situaciones clave. Así, tras unos ocho o nueve tortuosos meses la pequeña Lilith abrió los ojos por primera vez. Todo rastro de arrepentimiento y depresión se borraron de Shizuka en cuanto vio el rostro de su hija y entre lágrimas y risas le dio nombre.
Los años fueron pasando, lentos pero constantes. Ella era feliz, sin embargo hubiera abandonado gustosa su felicidad con tal de evitar lo que ocurrió. Lilith era aún pequeña cuando una carta y una foto llevaron la desgracia a la familia Christensen y la noticia de que la mujer de George había muerto fue dura para todos, en especial para Dylan y -contra todo posible pronóstico- para ella. Era la amante de George, pero eso sólo hacía que la culpa fuera mayor e incluso le echó en cara a su amado el no haber asistido al entierro. Le gritó durante unos tortuosos y eternos minutos, entre lágrimas y sollozos Shizuka intentaba comprender porqué él estaba allí, con su amante y su hija, en lugar de estar velando por el cuerpo de su mujer y cuidando a su hijo siendo en esos mometnos cuando más lo necesitaba. Justo al día siguiente George desapareció, dejando una única nota en la que decía que se marchaba de vuelta a casa. Haciéndose a la idea de que no volvería a verle Shizuka decidió criar a su hija sola, por ello la sorpresa fue magnánima cuando apenas unos días, poco menos de una semana después su amado apareció en su puerta, acompañado de un pequeño de ojos esmeralda.
Al principio se quedó en shock, es decir... ¿qué debía hacer? ¿Cómo actuar sabiendo que ella había sido la culpable de todo lo ocurrido? Desconocía las respuestas y todo lo que fue capaz de hacer en esos momentos fue permitir la entrada de ambos a su humilde hogar, cerrando la puerta tras de sí y yendo directamente a preparar algo con lo que alejarles del frío... no el del clima, pero ciertamente no mucho podía hacer salvo intentarlo. Una vez servidas unas cuantas tazas de té y unas galletas se hizo el silencio, corto pero tenso, que acabó por cortarse gracias a la voz del mayor, quien presentaba a su hijo a las dos albinas. La veela procuró actuar con normalidad, intntaba que el dolor y la incomodidad no la venciesen para evitar que el muchacho creyera que fingía su dolor. No necesitó más que una mirada para saber que él la culpaba, que era lo bastante inteligente y maduro como para comprender lo sucedido pero que, cegado como estaba por el dolor, creería que cualquier muestra de sufrimiento por su parte era simple actuación. Por su lado, no obstante, Lilith intentaba entender lo que sucedía. ¿Por qué su madre estaba triste? ¿Por qué su padre estaba tan serio?... ¿Quién era ese niño y por qué no dejaba de mirarla de esa manera? Sin duda, Dylan había logrado incomodar a la joven de tal manera que en cuanto tuvieron el primer contacto visual ella había acabado escondiéndose tras las faldas de su madre, dejando ver apenas su orbe izquierdo y un poco del resto de su cuerpo.
Estaba claro que, pese a ser hábil e inteligente, la joven no comprendía nada de lo que estaba pasando, había vivido al margen de la realidad, sin saber que había sido un error, una intrusa en la vida de aquel que, de repente, se había convertido en su hermano. La tristeza y el dolor de su madre no tardaron en contagiársele, por lo que lloraba a escondidas en su cuarto y pocas noches lograba dormir, no desde que los adultos habían decidido mudarse a ese desconocido y frío país llamado Inglaterra.
Fue así como una de las noches escuchó un llanto que no era suyo y, abrazada a su peluche preferido -un oso panda de felpa algo más grande que su propio torso-, salió temerosa de su cuarto, siguiendo el sonido hasta dar con la puerta del cuarto que había evitado hasta entonces. Tras unos segundos de indecisión acabó entrando sin permiso, abriendo la puerta con intenciones de sólo espiar por una pequeña línea de visión pero la puerta crujió y una corriente de aire la abrió casi al completo, haciendo que su intención de espiar se fuera al diablo. Aún así quiso ayudar a su hermano, nunca le había gustado ver llorar a nadie y menos a alguien de su familia porque, muy a pesar de su duro trato para con ella, Lilith nunca le había hablado con rudeza ni mucho menos respondido a cualquier cosa que él pudiera haberle dicho, aceptaba todos los comentarios que él le lanzaba por ácidos y dolorosos que fueran, en gran parte porque muchos de ellos seguía sin entenderlos -había aprendido inglés desde pequeña pero había cosas que aún se le escapaban- y otros porque, a pesar de entender el idioma, no comprendía porqué se los decía.
Esa noche, aún así, fue distinta. Le había visto llorar e, impulsada quién sabe por qué, la muchacha se adentró sin permiso en el cuarto y buscó calmarle, recibiendo por ello un ácido comentario que no logró echarla para atrás. Todo lo que hizo fue quedarse estática entre el chico y la puerta, abrazar con fuerza su peluche y bajar el rostro, quedándose allí quieta, sin hablar pero sin irse tampoco. Permaneció allí toda la noche, sentándose en el suelo sólo cuando su sueño y cansancio fueron suficientes para que sus piernas no soportaran más el peso de su cuerpo. Fue a partir de entonces que la relación con Dylan mejoró, para sorpresa de todos -aún más de la propia albina- el joven ya no la hablaba con rudeza ni la trataba mal salvo los escasos pero típicos roces que todos los hermanos tienen. A Shizuka le alegró ver que las cosas mejoraba, sabía que tendría que soportar el odio de su hijastro durante todo lo que le restaba de vida, pero a ella le impotaba Lilith, mientras él se llevara bien con su hija ella no se quejaría, no tenía derecho a hacerlo de todas formas.
Así fue pasando el tiempo hasta que las cartas de Hogwarts llegaron una tras otra, primero la de su hermano y eso fue una dura temporada. Dos largos años pasaron hasta que la segunda carta de Hogwarts llegó, siendo en esa ocasión para ella, dejando al fin los colegios muggles para entrar a formar parte de la vida estudiantil mágica. Emocionada pero nerviosa la joven no sabía qué hacer y cuando el Sombrero seleccionador gritó su nombre se quedó estática por los primeros cinco segundos. ¿Y si no la ponían en la misma casa que su hermano? ¿Y si le tocaba en una casa con gente violenta? Todos eran desconocidos para ella, por suerte y para su gran alivio su cada fue Hufflepuff, donde al menos podía estar junto a su hermano y así ha pasado sus primeros tres años de Hogwarts, sin muchos contratiempos y desconociendo los planes de su hermano, sólo sospechando que Dylan tiene algo pensado para cuando se gradúe, pero no sabe ni quiere saber qué es.

•Imágenes:
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Cita : Solo podremos buscar aquello que no queremos encontrar.


MensajeTema: Re: Lilith Christensen   Dom Feb 05, 2012 6:21 pm

Ficha aceptada. Bienvenida a un nuevo año en Hogwarts, diviertete~


Sé que me escuchas, ven, acercate a mi y te contaré un secreto.



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